
Los miembros de la Junta de Vigilancia del Río Claro de Rengo continúan con su lucha por obtener la declración de Escasez Hídrica y Emergencia Agrícola en la Zona, tras reunirse en varias oportunidades con distintas autoridades y departamentos donde han expuesto su problemática. Según confirmó el presidente de la asociación, Edgardo Cura, la Seremía de Agricultura está analizando la situación y ha “hecho suya nuestra demanda”. Sin embargo, reitera la urgencia en la tramitación de la solicitud. Respecto a los plazos, el dirigente explica que “el tiempo que podemos esperar es corto, estamos con la soga al cuello, el drama es ahora, por lo tanto lo que le pedimos a las autoridades es celeridad en el tema, pidiendo que puedan agilizar el tema y efectuar las declaraciones correspondientes”. Cura expresa que lo que se busca con la solicitud es que “una vez decretada la Escasez Hídrica y Emergencia Agrícola, puedan tener acceso a créditos blandos con aval del estado y así poder ir en ayuda de nuestros agricultores que lo están pasando pésimo en este minuto”. El presidente de la organización agrega que a nivel ministerial se está al tanto de la situación, pero cree que “al estar medianamente organizada nuestra junta de vigilancia, sufre las consecuencias al no mostrar mayoritariamente muerte de productos agrícolas, frutales, hortalizas”. Añade que sin embargo, se pueden ver grandes extensiones de terrenos sin cultivar por falta de agua, y eso es una pérdida “tanto mayor que la muerte de los mismos”. La junta señala que hoy el drama que “tememos en la fruticultura es enorme, en el año haciendo a dos tercios de la producción por bajo calibre, fruta de mala calidad, que no llega a exportarse por lo mismo”. Referente a la “tardía” solicitud, también señalada por la Seremía de Agricultura, el presidente aclara que “venimos diciendo desde hace mucho tiempo esta situación. Desde hace cinco temporadas estamos pidiendo lo mismo. Cuando se ha decretado en otras comunas, no hemos sido tomados en cuenta”. Insisten en que si bien no pueden demostrar una muerte “física”, las pérdidas quedan demostradas en el terreno que no se cultiva. Técnicamente, explican que “el ideal de riego es 3.26 por litro para regar una hectárea en nuestra zona, y que en la primera sección la característica del suelo es especial, por ser lecho de río, lo cual significa mucha permeabilidad, y hoy estamos repartiendo 0,20 por litro de acción por segundo. Eso demuestra el dramatismo que estamos viviendo”.





